


La pederastia es una de las perversiones más sórdidas que ha generado la humanidad. En ella se acumulan el abuso, la dominación, la violencia, la humillación... La pederastia en el seno de instituciones cerradas -como cárceles, internados o conventos- eleva el delito a la máxima categoría. Pero posiblemente donde el delito alcanza las más altas cotas de repugnancia es en los centros religiosos. Sumar la fuerza del adulto contra los menores, más la autoridad del educador y la presunta santidad de los sacerdotes eleva el delito pederasta en los centros religiosos a la categoría de galería del horror humano.
Ayer supimos que en los últimos 30 años ha habido en instituciones católicas belgas un mínimo de 475 casos de abusos sexuales a menores. Y en 13 de ellos, las víctimas acabaron suicidándose reconcomidas por el dolor de las vejaciones que sufrieron durante la infancia en colegios, seminarios y organizaciones juveniles católicas. El único haz de luz en este sombrío asunto es el hecho de que los datos han salido de una investigación encargada por los propios obispos para salir del atolladero donde les situó el obispo que abusó de su sobrino entre los 5 y los 18 años. Esta operación de transparencia ha sido ciertamente posible porque en la mayoría de los casos denunciados ya ha prescrito el delito.
Dilema eclesial
La Iglesia católica debería tomar nota del caso belga. Por respeto a los cientos de miles de eclesiásticos que jamás han practicado la pederastia. Por respeto a los millones de fieles que en todo el mundo siguen bienintencionadamente sus enseñanzas. Por respeto a su propia historia de más de 2.000 años. Ya basta de subterfugios. La penitencia no expía los delitos. La jurisdicción eclesial no existe para poner trabas a la justicia ordinaria. Por todas estas razones, Benedicto XVI tiene una oportunidad de oro durante su próxima visita a Gran Bretaña de abrir la puertas y las ventanas de la institución que dirige y dejar entrar el viento fresco de la verdad y de la justicia ordinaria. Solo tiene que extender el trato dado a los Legionarios de Cristo a toda la Iglesia.
Trocear el chocolate a vel. 5-7-10 progresivamente. Reservar.
No es necesario limpiar el vaso
Añadid 400 gr. de leche junto con la menta en el vaso 10 ', temp. 90, vel 3.
Colar
Mezclad la leche restante con los huevos y el azúcar.
Poner todo en el vaso y programar 8 ', temp. 90, vel 3.
Servir en boles individuales.Dejad enfriar.
“Si analizamos por qué las mujeres sufren agresiones, la multitud de formas de violencia que las mujeres padecen, ya sean los crímenes en nombre del honor o la mutilación genital, todos ellos se basan en la idea de que las mujeres no deben controlar su sexualidad”.
Charlotte Bunch teórica y activista feminista norteamericana.
15 de septiembre de 2010
"Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa "
DemócratesTu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, sé discreto
(Talmud )
Los únicos trabajos que no pueden hacer ningún hombre son ser una incubadora humana o amamantar. Así mismo, el único trabajo que no puede hacer ninguna mujer es ser donante de esperma.
Wilma Scott Heide
23 de septiembre de 2010
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarle, se sabe el valor que tiene
Sócrates

